Skip to content

Interventoría: por qué el que construye no puede ser el que vigila

No es desconfianza ni burocracia: es que nadie encuentra sus propios errores con el mismo entusiasmo con que encuentra los ajenos. Qué hace un interventor, cuándo es obligatorio por ley y cuándo vale la pena en una casa.

Gustavo Mejía Martínez6 min de lectura

La pregunta llega casi siempre con un tono de incomodidad: «¿le voy a pagar a alguien para que vigile a otro al que también le estoy pagando?». Dicho así suena a desconfianza, o a un gasto que se puede ahorrar.

No es ninguna de las dos cosas. Nadie encuentra sus propios errores con el mismo entusiasmo con que encuentra los ajenos, sobre todo si corregirlos le cuesta plata y tiempo. No es un juicio sobre la honestidad de nadie: es cómo funcionan los incentivos.

La ley colombiana lo reconoce, y en algunos casos lo vuelve obligatorio.

Tres cosas que se confunden

FiguraQué haceA favor de quién trabaja
Dirección de obraEstá a cargo de ejecutar: personal, programación, calidad, seguridadDel constructor. Es parte de construir
Supervisión arquitectónicaEl autor del proyecto cuida que lo construido se parezca a lo diseñado. Acabados, dudas de interpretación de sus planosDel proyecto
InterventoríaVigila técnica, contractual y económicamente al que construyeSuya, y solo suya
La norma de honorarios lo dice sin rodeos sobre el arquitecto: «tiene únicamente la función de supervisión de su proyecto y no la dirección técnica de la obra». Son tres contratos distintos, y con frecuencia tres personas distintas.

Cuándo la ley la exige

Hay dos casos en los que la independencia dejó de ser opcional en Colombia, y los dos vienen de la misma idea.

Supervisión técnica independiente, por encima de 2.000 m²

Las edificaciones cuyo predio permita superar los 2.000 m² de área construida deben someterse a una supervisión técnica independiente del constructor. Y ese supervisor es quien expide, bajo la gravedad de juramento, el certificado técnico de ocupación — el documento desde el cual empiezan a correr los diez años de garantía de la vivienda nueva.

Revisión independiente de los diseños

Por encima del mismo umbral, los diseños estructurales deben ser revisados por un profesional distinto del diseñador e independiente laboralmente de él, a costa de quien solicita la licencia. La norma de licencias lo repite: el revisor «no puede ser el mismo profesional que los elaboró, ni puede tener relación laboral o contractual con este».

Fíjese en la exigencia: no basta con que sea otra persona. Tiene que ser laboralmente independiente. Dos ingenieros de la misma oficina no cumplen. Ese nivel de detalle solo se escribe cuando alguien ya intentó lo contrario.

Qué hace un interventor

  • Verifica que lo construido corresponda a lo diseñado, y que los materiales sean los especificados y no los que llegaron.
  • Controla cantidades. Lo que se factura debe estar en obra. Es donde suele aparecer la mayor diferencia entre lo pagado y lo ejecutado.
  • Revisa el cronograma y documenta los atrasos cuando ocurren, no cuando se reclaman.
  • Exige y archiva ensayos de laboratorio: resistencia del concreto, compactación, calidad del acero.
  • Autoriza o rechaza actas parciales de pago. Esta es su función más importante y la que le da poder real.
  • Deja constancia escrita. Bitácora, actas y registro fotográfico fechado.

La última es la que más se subestima. Un interventor sin autoridad sobre los pagos es un observador caro. Si el constructor cobra igual con o sin su visto bueno, la interventoría es decorativa.

Cuánto cuesta

La referencia colombiana sigue siendo la norma de honorarios de 1989 —que ya no obliga, pero es de donde sale casi cualquier cotización—:

Tipo de interventoríaHonorario
Interventoría del proyecto (revisar los diseños antes de construir)15 % de los honorarios de proyecto y supervisión
Interventoría de construcción en vivienda, restauración y reformas4,0 % del costo real de la obra
Interventoría de construcción en las demás categorías2,5 % del costo real
Decreto 2090 de 1989, numerales 6.2.1 y 6.2.2. No son tarifas obligatorias: el decreto perdió su fundamento legal y el Consejo de Estado lo confirmó en 2020. Son la referencia técnica del oficio.

Puesto en contexto: el 4 % sobre una obra es menos de lo que suele costar una sola partida mal ejecutada que haya que demoler y rehacer. La interventoría no se paga sola siempre, pero se paga sola con una vez que evite.

La independencia es todo el punto

Si de este artículo se lleva una sola cosa, que sea esta: la interventoría solo funciona si quien la ejerce no depende del que construye.

Las tres formas de romperla, todas frecuentes:

  • El constructor «le consigue» el interventor. Aunque sea competente, su próximo contrato depende de esa relación, no de la suya.
  • El interventor es de la misma oficina que diseñó o que construye. Es exactamente lo que la norma prohíbe para la revisión de diseños.
  • El interventor cobra por avance de obra. Si le pagan cuando la obra avanza, tiene un incentivo para que avance, no para que se detenga cuando debe detenerse.

¿Vale la pena en una casa?

Por debajo de los 2.000 m² no es obligatoria, pero la lógica no cambia con el tamaño. Vale la pena cuando se cumple alguna de estas:

  • Usted no puede estar en obra. Vive en otra ciudad, o trabaja. La interventoría es su presencia técnica.
  • No escogió al constructor. Se lo recomendaron, o viene con el lote.
  • El contrato es a precio fijo. Ahí el incentivo del constructor es reducir costos, y alguien tiene que verificar que no se reduzcan en lo que no se ve.
  • El contrato es por administración delegada. Ahí el incentivo es el contrario —el honorario crece con el costo— y hace falta quien valide las cantidades.
  • Hay estructura de por medio. Ampliar, levantar un piso, reforzar. Lo que queda mal ahí no se ve hasta que importa.

Y cuándo probablemente no: una remodelación menor, sin tocar estructura, con un maestro que usted conoce y en una casa donde usted está todos los días. Ahí la interventoría es un costo sin función.

Para qué sirve el papel

Los informes de interventoría parecen burocracia hasta el día en que hay que reclamar. Entonces son la única prueba de qué pasó y cuándo.

Importa especialmente en vivienda nueva: el constructor responde por los perjuicios patrimoniales durante diez años contados desde el certificado técnico de ocupación. Diez años es mucho tiempo para discutir de memoria. Con bitácora, actas y fotos fechadas, la conversación es otra.

La interventoría no encarece la obra. Encarece hacerla mal, que es exactamente para lo que existe.

Fuentes

  1. Ley 1796 de 2016, supervisión técnica independiente y certificado técnico de ocupación · Departamento Administrativo de la Función Pública · 13 July 2016
  2. Ley 400 de 1997, normas sobre construcciones sismo resistentes · Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial · 19 August 1997
  3. Decreto 1077 de 2015, art. 2.2.6.1.2.2.3: revisión independiente de los diseños · Departamento Administrativo de la Función Pública · 26 May 2015
  4. Decreto 2090 de 1989, numerales 6.2.1 y 6.2.2: honorarios de interventoría · Departamento Administrativo de la Función Pública · 13 September 1989
  5. Sentencia del 28 de agosto de 2020: el Decreto 2090 no es criterio obligatorio · Consejo de Estado, Sección Primera · 28 August 2020

Necesito que alguien vigile mi obra.

Supervisión técnica independiente del constructor: control de calidad, cronograma, cantidades y cumplimiento normativo, con reportes que quedan por escrito y sirven si hay que reclamar.