Cuántos sondeos y de qué profundidad le exige la NSR-10
Le pone cifra al «pida estudio de suelos» que todo el mundo repite sin número. Y avisa de lo que dispara partidas que casi nunca están en el presupuesto de una casa campestre: la ladera, la pendiente del 10 % y los muros de contención.
3 sondeos de 6 m
Unidad de construcción de categoría baja
| Por número de niveles · 2 | baja |
| Por carga máxima en columnas | Sin dato todavía |
| Manda la más desfavorable de las dos | Baja |
| Perforación total, como orden de magnitud | 18 m |
Sin la carga en columnas esto clasifica solo por niveles, y es un piso provisional: cuando exista estructura calculada hay que volver a mirarlo, porque manda la más desfavorable de las dos.
Cómo se cuenta
- Para contar niveles se incluyen todos los pisos, sótanos, terrazas y pisos técnicos.
- Al menos la mitad de los sondeos debe quedar dentro de la proyección de la construcción sobre el terreno.
- La profundidad se cuenta desde el nivel original del terreno, no desde el piso terminado.
Cumplir el mínimo no exime al ingeniero de hacer los sondeos adicionales que su criterio exija, y si no los hace debe dejar la recomendación escrita en el informe.
El estudio debe ser dirigido y avalado por ingenieros civiles titulados y con tarjeta profesional vigente, y esos profesionales deben acreditar más de cinco años de experiencia en diseño geotécnico de cimentaciones —contados desde la tarjeta— o estudios de posgrado en geotecnia.
De dónde sale el cálculo
Las tablas
NSR-10, tablas H.3.1-1 y H.3.2-1. La unidad de construcción se clasifica en cuatro categorías según el número total de niveles y las cargas máximas de servicio en columnas, tomando siempre la más desfavorable de las dos. Baja: hasta 3 niveles o menos de 800 kN, 3 sondeos de 6 m. Media: 4 de 15. Alta: 4 de 25. Especial: 5 de 30. El mínimo absoluto de un estudio es tres sondeos.
Cuándo es obligatorio
NSR-10, H.1.1.2: los estudios geotécnicos definitivos son obligatorios para todas las edificaciones urbanas y suburbanas de cualquier grupo de uso, y para las edificaciones en terrenos no aptos para el uso urbano de los grupos de uso II, III y IV. Esa segunda mitad se cae siempre que alguien resume la frase, y el recorte convierte una regla con contorno en una prohibición absoluta que no existe.
Lo que dispara partidas
H.5.2.1: sobre, al borde o al pie de una ladera obliga a análisis de estabilidad con asesoría de geólogo y a diseñar las obras de estabilización. H.7.1.3 (b): con pendiente superior al 10 % los efectos topográficos exigen modelos numéricos 2D o 3D. H.6.5: los muros de contención deberán siempre dotarse de filtros y drenajes. «Siempre» es una palabra que el reglamento casi no usa.
Lo que esta herramienta no afirma
Una herramienta que contesta lo que su fuente no dice es peor que no tenerla. Esto es lo que aquí se deja sin responder, y por qué.
- No es un estudio, es su tamaño mínimo. El estudio lo hace y lo firma un ingeniero, y el propio título aclara que cumplir el mínimo no exime de los sondeos adicionales que el criterio del profesional exija.
- No dice cuánto cuesta. El precio de una perforación depende del acceso, del equipo, del tipo de suelo y de la ciudad, y no hay cifra nacional publicada que se pueda citar.
- No clasifica el grupo de uso de la edificación, que es otra pregunta del mismo título y que cambia cuándo el estudio es obligatorio en terrenos no aptos para uso urbano.
- No resuelve qué tipo de cimentación le corresponde. Eso sale del estudio, no de la categoría.
- Sin la carga en columnas, el resultado es provisional: clasifica solo por niveles. Cuando exista estructura calculada hay que volver a mirarlo.
Tengo un lote y quiero construir.
Revisamos qué permite la norma en su predio, qué se puede construir y cuánto cuesta, antes de dibujar nada. Después desarrollamos el proyecto completo hasta los planos con los que se pide la licencia.